13/01/2012

Chicos... Sé Kung Fu





Tenia pensado comentar la vuelta de Hank o el regreso de la midseason de Once Upon a Time, pero anoche se me ocurrió hacer una cosa que he estado retrasando. Ver el final de la cuarta temporada de Chuck, y es como para escribir sobre ella. Lo he dicho varias veces, pero lo repetiré. Me tengo que racionar Chuck para no ver toda la temporada en una semana y que de un día para otro no pueda disfrutar de mi espía favorito. Esto añadido a mi manía de verla doblada (porque Chuck es de las series que mejor doblaje tienen) consiguen que la espera sea eterna y que sea una de las series que mas cuido a la hora de ver.

Pues anoche me disponía a ver algo antes de irme con Morfeo y se me ocurrió ver el penúltimo capitulo de la temporada, inocente de mí pensaba que podría dejarme la season finale para otro día. Pero no.
Estaba claro que tenían que resolver el caso Volkoff de una vez, que ya traía cola tanto por la parte "padre" como por la parte "hija", y lo de que fuera otro Intersect empezaba ya a rizar el rizo, asique la resolución de esa trama me pareció un poco cogida con pinzas, pero claro... si el capitulo termina con un video precioso de los momentos "Chuck & Sarah" que nos ha regalado la serie junto con esta desmayándose en los brazos de su inminente marido, era como para no poder abandonarla en ese momento.

Y así me dispuse a ver una season finale que me emociono como lo hicieron capítulos atrás, temporadas atrás y que me recordaron al Chuck que me encanta. Esos capítulos (que a pesar de saber que terminaran bien) me tienen al borde de un ataque de nervios y que me hace aplaudir cuando veo aparecer a todo un ejercito ruso en paracaídas.
Y es que el capitulo nos dejó una gran resolución de los acontecimientos, a pesar de ver como acaban todos fuera de la CIA y del proyecto Intersect y como al propio Chuck se lo extraen de la cabeza ganándose un nuevo enemigo. Todo el episodio esta bañado por el deseo pese a todo de salvarla, esos actos heroicos de película americana que aunque parezcan simples y estereotipados a mí me emocionan.
Y así vi a un Chuck destrozado y desesperado por conseguir un antídoto que le devolviera a la mujer que le ha costado tanto conseguir. A costa de todo lo que hiciera falta, ser espía, la CIA, su familia o su propia vida. Grandes gestos heroicos en los que acabe hasta soltando la lagrimilla.
Pero todo se arregla, como no podía ser de otra forma, Chuck consigue el antídoto, los Volkoff se vuelven buenos y Sarah se recupera después de hacérnoslo pasar mal viéndola debatirse al borde de la muerte.
Y la boda continua, por fin, una de las relaciones televisivas mejor formadas y que mejores ratos me ha hecho pasar sellaban su amor en un momento ñoño como pocos y que nos deja una imagen para la posteridad. ¿El beso? ¿El vestido de la novia? Nooo. CASEY!! No solo sonriendo, tambien emocionado!


Y es que el grandullón tiene su corazoncito y se lo hemos visto sobre todo en esta temporada, con su hija, con la madre de esta y hasta con el mismísimo Morgan.  Uno de los mejores personajes de este episodio sin duda, que es capaz de renunciar a todas sus ideas, su trabajo y lo que siempre ha defendido con tal de defender a sus amigos y salvar la vida a Sarah.
Un capitulo lleno de historias. Tramas que se cierran por otras que se abren, la más destacada sin duda Morgan. Con su manía de tocarlo todo ha acabado con el intersect en la cabeza, algo que supongo dará juego en la próxima y ultima temporada que sé que muchos ya estaréis viendo a la espera del final de la serie.
Con ese, ya característico, "Chicos, sé kung fu" termina una temporada con muchos altibajos y muy criticada pero que para mi sigue siendo una de las series mas entretenidas que he podido ver, será que la tengo sobrevalorada. Pero aunque Chuck no siga siendo el nerd que era, y eso tambien lo critico yo, Chuck sigue siendo Chuck.

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